La lectura de los viernes: Un monje secuestrado de Jacques Mourad

 

Un monje secuestrado





'' Ahí, delante de mí, están mis feligreses. Los yihadistas han deportado a todos los que no huyeron, incluidos los discapacitados, incluidos los enfermos. Me encuentro con toda la familia Habibd: el padre, Abu Issam, que ha trabajado conmigo en la restauración del emplazamiento arqueológico y lo vigilaba por la noche- ¡pobre hombre!; se acababa de operar de la espalda hacía apenas diez días-; la madre, Um Issam, que tanto me ha ayudado con la logística y ha cocinado a diario para los cientos de musulmanes refugiados en Mar Elian a causa de la guerra - tiene un cáncer en fase terminal y sin sus medicinas sufre unos dolores terribles-; hasta a sus dos hijos discapacitados, que siempre estaban conmigo en el monasterio, los han deportado. ¿Es que estos yihadistas carecen de conciencia? ¿No tienen un padre, una madre, hermanos, hermanas o abuelos? ¿Cómo son capaces de arrancar de sus casa a familias enteras sin sentirse mínimamente culpables? ¿Cómo pueden dejar agonizar a Um Issam sin procurarle alivio ? ¿Y que hacen por cuidar de ese niño de diz años, que tiene un problema tan grave en el ojo? ¿Son acaso unos monstruos? ... Sofoco un grito de cólera y tristeza e intento yo también hallar en los más hondo de mí un poco de alegría.''


Este verano, mientras disfrutaba de unos días en los Pirineos de Lleida, un amigo mío compartió conmigo los detalles de un libro que estaba leyendo. La historia que describía me atrapó de inmediato: ¿Cómo puede un monje católico vivir en un territorio dominado por la cultura musulmana? Y, por supuesto, estaba intrigada por cómo alguien puede sobrevivir a un secuestro perpetrado por la autodenominada Daesh, el Estado Islámico: un grupo de fanáticos que actúan en nombre de Dios de una manera que va en contra de todo lo que Dios representa, comenzando por la toma de vidas.

El libro, narrado en primera persona por el propio monje de origen sirio, Jacques Mourad, comienza con sus recuerdos de infancia y se adentra en su relación estrecha con la comunidad local de Al-Qaryatayn, compuesta tanto por musulmanes como por cristianos. Sin embargo, la trama toma un giro oscuro cuando Mourad es secuestrado junto a un amigo recién ordenado sacerdote por un grupo de adolescentes.

Lo que sigue es un relato de supervivencia y fe en medio de la adversidad. Mourad narra sus experiencias como prisionero de los yihadistas, enfrentándose a la crueldad y las torturas, pero también encontrando momentos de lucidez y empatía por parte de sus captores, lo que le otorga un significado profundo a su sufrimiento.


A lo largo de la narración, Mourad profundiza en su llamado al servicio de la paz y la convivencia interreligiosa, instándonos a tomar decisiones trascendentales en favor de la no violencia, el diálogo, el perdón, el amor incondicional y la oración. Considera estos elementos como fundamentales para contrarrestar la violencia en el mundo, enfatizando la importancia de amar y perdonar incluso a nuestros enemigos. 


Galardonado con el premio literario L'Oeuvre d'Orient en 2019, Jacques Mourad es un ejemplo viviente de resistencia y esperanza. Hoy en día, reside entre refugiados en Irak, continuando su labor de servicio y testimonio en medio de la adversidad. Su historia nos recuerda la fuerza de la fe y la capacidad del ser humano para encontrar luz incluso en los momentos más oscuros.